El Galo Celta, el gallo de raza autóctona criado en el corazón de Galicia, y que ya ha convencido a cocineros de la talla de Martín Berasategui, Pepe Solla o Iván Domínguez, se ha convertido en poco tiempo en un producto de lo más cotizado.
Más jugosa, más melosa y mucho menos grasienta, así es su carne. La vida en libertad y la alimentación natural de estos gallos, es la fórmula perfecta con la que se consigue un gallo de genética única y sabor inconfundible. Estas son las claves de su éxito, sencillas (o quizá no tanto), basadas en el cuidado del animal durante toda su vida y en el respeto por el entorno natural.
Un producto 100% ecológico, si te atreves con él, aquí tienes una receta pensada para ocho personas (nuestros galos pesan alrededor de 4 kg), para que le saques todo el partido y lo disfrutes al máximo Te aseguramos que merece la pena que te lleves a casa un Galo Celta edición limitada: