Con más de 125 años de experiencia en la elaboración de sus productos cárnicos, Carrasco ibéricos debe grandísima parte de su éxito a su extensa Dehesa de Bolsiquilos (Badajoz), donde cría en libertad a sus cerdos ibéricos de raza propia, mejorada a través de la selección de las mejores estirpes. Allí, en un entorno de encinas y alcornoques a la orilla del río Ardilla, se alimentan con bellotas y hierbas, que aportan esa consistencia, infiltración y calidad a sus piezas.
SOLO DISPONIBLES EN TEMPORADA (Febrero-Marzo)