Lo apetecible de la imagen se queda muy corto. Hoy os traemos una receta para disfrutar realmente del sabor intenso de este plato, ¡y qué plato!: huevo poché con paleta y setas.
Dos líneas pensando en degustarlo y ya se nos hace la boca agua. No es para menos.
Empecemos por el principio; que las prisas no te impidan comer bien, porque es posible y aquí el mejor ejemplo. En menos de 15 minutos, estará listo el plato. Ideal como entrante, como plato principal en una comida, como cena… Será un imprescindible en tus menús semanales.
Sí, lleva huevo poché, o huevo escalfado. ¿Qué cuál es la diferencia entre el huevo escalfado y el huevo poché? Ninguna. Quizá todavía no has probado está técnica, que consiste en cocinar el huevo en agua que está hirviendo ligeramente, así que empezaremos por ahí.
Verás que resulta muy sencilla y que a partir de ahora querrás añadir huevo poché a todas tus elaboraciones.
¿Cómo preparar un huevo poché?
Necesitaremos, por supuesto, un huevo. Cubriremos un bol con papel film y añadiremos sobre él un chorro de AOVE. Encima del film, con cuidado de no derramarlo, cascaremos el huevo y lo sazonaremos con una pizca de sal y pimienta negra. Una vez sazonado, uniremos las esquinas del film hasta formar un saquito -dejando en su interior el huevo sazonado- y cerraremos el saco atándolo con hilo, una cuerda de cocina, o una pinza
Ya hemos completado la parte más difícil, así que fíjate si es fácil.
Tendremos, aparte, un cazo con agua muy caliente, a punto de romper a hervir. En él introduciremos el saquito de film con el huevo, y durante aproximadamente 3-4 minutos dejaremos cocer el huevo. Una vez transcurrido el tiempo, simplemente lo sacaremos del agua y retiraremos el film.
¡Listo! Un huevo poché con la textura perfecta. Debemos servirlo aún caliente, porque así disfrutaremos de la yema -sí, sí, es imposible no mojar pan en ella-.
Ahora que ya sabemos cómo preparar un huevo escalfado perfecto, vamos con esta receta de huevo poché, paleta y setas; una auténtica delicia culinaria.